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Mostrando entradas de mayo, 2020
                                                        Argumento El protagonista de la historia es la estatua dorada de un  príncipe  llena de valiosos adornos, que se encuentra en lo alto de una columna desde donde puede ver toda la  ciudad; y una golondrina, que ha retrasado su migración a Egipto por haberse enamorado de un junco. ... Al ver esto, el corazón de la estatua se rompe.
                                                                         Biografia en video de oscar wilde                                                                                                                                                                                                  
                                                   Relacion de sus obras Literarias  (Oscar Wilde ) textos de Oscar Wilde      De Profundis — Carta      Ego Te Absolvo — Cuento      El Abanico de Lady Windermere — Teatro, comedia      El Amigo Fiel — Cuento infantil      El Artista — Cuento      El Crimen de Lord Arthur Saville — Novela corta      El Cumpleaños de la Infanta — Cuento      El Famoso Cohete — Cuento      El Fantasma de Canterville — Novela corta      El Gigante Egoísta — Cuento      El Joven Rey — Cuento infantil      El Maestro — Cuento      El Modelo Mil...
                                                       Biografía de Oscar Wilde Oscar Wilde  fue un escritor, poeta y dramaturgo británico, famoso por su habitual ingenio  y  sarcasmo social. Nació en el año 1854 en Dublín, en una familia aristócrata y siendo el mediano de tres hermanos, falleció en París en 1900. Oscar Wilde  tuvo una infancia tranquila y sin sobresaltos. ... También lo  fue  en Francia, país que visitó en 1883 y en el cual entabló amistad con Verlaine y otros escritores de la época.
El joven rey Aquella noche, la víspera del día fijado para su coronación, el joven rey se hallaba solo, sentado en su espléndida cámara. Sus cortesanos se habían despedido todos, inclinando la cabeza hasta el suelo, según los usos ceremoniosos de la época, y se habían retirado al Gran Salón del Palacio para recibir las últimas lecciones del profesor de etiqueta, pues aún había entre ellos algunos que tenían modales rústicos, lo cual, apenas necesito decirlo, es gravísima falta en cortesanos. El adolescente -todavía lo era, apenas tenía dieciséis años- no lamentaba que se hubieran ido, y se había echado, con un gran suspiro de alivio, sobre los suaves cojines de su canapé bordado, quedándose allí, con los ojos distraídos y la boca abierta, como uno de los pardos faunos de la pradera, o como animal de los bosques a quien acaban de atrapar los cazadores. Y en verdad eran los cazadores quienes lo habían descubierto, cayendo sobre él punto menos que por casualidad, cuando, semidesnu...